El calor y la piel de tu mascota: Cómo proteger la piel de tu mascota del calor

17-06-2026

Con la llegada de las altas temperaturas y el aumento de las horas de sol, solemos preocuparnos por los golpes de calor o la hidratación de nuestros perros y gatos. Sin embargo, hay un gran olvidado que sufre directamente las consecuencias del verano: la piel.

La barrera cutánea de nuestras mascotas es muy sensible a los cambios ambientales. El calor intenso, la sequedad del ambiente y la exposición solar no solo resecan su piel, sino que también favorecen la aparición de lesiones que, en ocasiones, se complican más de lo esperado.

¿Cómo afecta exactamente el calor a su piel y qué podemos hacer para restaurar su salud de forma natural? Te lo explicamos a continuación.

Así afecta el calor a la salud dérmica de las mascotas

La piel es el órgano más grande del cuerpo y su principal función es actuar como un escudo protector. Cuando el termómetro sube, este escudo puede verse alterado de diferentes maneras:

  1. Piel seca y descamación

Al igual que nos ocurre a nosotros, el calor ambiental prolongado y los ambientes secos evaporan la hidratación natural de la piel de perros y gatos. Esto da lugar a una piel deshidratada, apagada y con presencia de caspa o descamación. Una piel seca pierde elasticidad y es mucho más propensa a agrietarse y picar, lo que lleva al animal a rascarse continuamente.

  1. Heridas superficiales y costras

El rascado por el picor, los paseos por el campo (donde abundan las plantas secas o espigas) o las rozaduras con superficies punzantes o calientes pueden provocar pequeñas heridas superficiales. Si estas lesiones no se cuidan a tiempo, el propio lamido y rascado del animal introduce microorganismos (bacterias, hongos, entre otros), dando lugar a la aparición de costras, eccemas e infecciones locales.

  1. Otras afecciones y retos dérmicos 

Nuestros compañeros de cuatro patas están expuestos a diferentes situaciones cotidianas que pueden reflejarse en su piel de las siguientes maneras:

    • Rozaduras y heridas superficiales: Un juego un poco brusco en el parque, el roce con arneses, o una pequeña caída pueden provocar rozaduras y rasguños. Aunque son heridas leves, si el animal se lame o se rasca, pueden agrandarse o tardar más en curar.
    • Dermatitis, eccemas y «puntos calientes»: Las reacciones a las picaduras de pulgas, las alergias alimentarias o ambientales provocan un picor desesperante. Tanto perros como gatos se rascan o muerden con fuerza, ocasionando heridas que terminan llenándose de costras. Además, en épocas de calor, son comunes los «puntos calientes»: zonas de la piel que se vuelven rojas, húmedas y extremadamente molestas en cuestión de horas.
    • Quemaduras superficiales y grietas: Los paseos por el asfalto caliente pueden dañar las almohadillas de los perros. Asimismo, las zonas despobladas de pelo (como las orejas o la trufa) pueden sufrir quemaduras solares leves. Por otro lado, el contacto continuo con superficies duras puede resecar en exceso áreas como los codos, llegando a producir grietas molestas al caminar.

Por otra parte, también existen situaciones donde las heridas en la piel se vuelven un auténtico reto. Por ejemplo, en animales que conviven con la leishmaniosis, el parásito debilita la capacidad de regeneración de la piel, especialmente en las zonas de roce o más expuestas (como las orejas, los codos, las almohadillas o la trufa).

En estos casos, es muy frecuente observar heridas crónicas que no terminan de sanar o que tardan meses en cicatrizar. El calor y la humedad ambiental pueden empeorar el estado de estas lesiones, haciendo que se agrieten más o que resulten molestas para el animal.

ArteDerm®: El aliado natural para restaurar, hidratar y proteger la piel

Para recuperar la salud de la barrera cutánea no basta con limpiar la zona; es necesario aportar nutrientes que ayuden a la piel a repararse desde el exterior. Aquí es donde ArteDerm® se convierte en el producto imprescindible del botiquín de tu mascota.

Nuestra solución tópica está diseñada específicamente para respetar y potenciar los mecanismos naturales de curación de la piel, ofreciendo un cuidado integral gracias a sus propiedades botánicas:

    • Restauración de la piel seca: ArteDerm® actúa hidratando intensamente la piel deshidratada por el calor. Al recuperar la humedad y la elasticidad perdida, calma el picor de forma inmediata y frena el ciclo de rascado que causa las lesiones.
    • Reparación de heridas superficiales y costras: Su aplicación sobre Zonas superficiales como rozaduras, eccemas o zonas agrietadas ayuda a limpiar la piel, suavizar las costras y acelerar el proceso natural de cicatrización, evitando que las pequeñas heridas se compliquen.
    • Soporte en pieles delicadas: Gracias al poder regenerador y protector de sus fitocompuestos, es un apoyo excelente para mantener el bienestar de la piel en animales que sufren un mayor desgaste dérmico (como el desgaste cutáneo derivado de la leishmaniosis, entre otros), ayudando a mantener la piel de zonas críticas más elástica, nutrida y fuerte frente a las agresiones del verano.

Un cuidado diario, seguro y sin complicaciones

Lo mejor de ArteDerm® es su alta tolerabilidad y su facilidad de aplicación. Al ser un producto formulado con ingredientes naturales seleccionados, proporciona una capa de alivio y protección diaria sin efectos secundarios y con total seguridad para la salud de tu compañero.

Este verano, no descuides su piel. Mantén sus paseos en las horas más frescas, revisa su cuerpo al volver a casa y cuenta con el apoyo de ArteDerm® para devolverle a su piel la hidratación, la elasticidad y la vitalidad que necesita para seguir disfrutando del buen tiempo con total comodidad.

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